En 1908, Joseph Bobst abrió un taller en Lausana (Suiza) y empezó a fabricar máquinas destinadas a la industria gráfica. En la actualidad, la empresa que él y sus hermanos fundaron se ha convertido en uno de los principales proveedores mundiales de procesamiento de substratos, impresión y conversión BOBST.
La historia de Joseph Bobst es un ejemplo perfecto de los visionarios que empiezan a desarrollar sus ideas en el rincón de un pequeño taller y, a base de innovación y espíritu empresarial, acaban construyendo una empresa de éxito. Este espíritu innovador fue también la piedra angular para la creación de una empresa especializada en contra encolado, que desde entonces forma parte del Grupo Bobst. Este año, esa misma empresa celebra con orgullo su 50.º aniversario.
Hacer asequible la transformación del cartón ondulado
Todo empezó con Karl Kramlehner, empleado de una fábrica de cartón ondulado en Suiza. En aquella época, los rodillos utilizados para producir el cartón ondulado se calentaban con vapor. Este sistema ocupaba un espacio considerable y requería una sala de calderas de vapor específica. En aquel entonces, el equipamiento exigía una inversión importante y el coste de dichas instalaciones hacía imposible que las pequeñas imprentas produjeran su propio cartón ondulado para contra encolado Pero Karl Kramlehner tuvo una idea y, en su tiempo libre, desarrolló un sistema de calefacción por gas que ahorraba espacio y dinero y que sustituiría los equipos calentados por vapor.
Sin embargo, su proyecto fue recibido con escepticismo y preocupación por la seguridad. Luchando por conseguir apoyo, su invento acabó llamando la atención de Armin Däster, un empresario de Grenchen (Suiza) que trabajaba en la industria relojera. Deseoso de promover el nuevo sistema, Däster fundó Asitrade en 1975 para apoyar el proyecto y organizó la financiación y las instalaciones necesarias para que esta nueva máquina fuera construida por un equipo de dos personas, entre las que se encontraba el propio Kramlehner. Däster incluso consiguió un comprador para el prototipo —el Micra WN5— antes de haber producido una sola hoja.
La primera máquina de contra encolado en línea del mundo
Con la invención de Micra WN5, patentada por Kramlehner en 1976, los impresores pudieron integrar plenamente la producción de cartón en su negocio y controlar todo el proceso de Contra encolado La pequeña empresa siguió innovando y, tres años más tarde, en 1978, lanzó la primera máquina de contra encolar en línea, bobina/hoja. Esta nueva máquina podía crear cartón ondulado de una sola cara, cortarlo en hojas y ondularlo con una plancha impresa, todo en un proceso sin interrupciones. De lo que empezaron siendo dos procesos de producción distintos, el contra encolado pronto se convirtió en un método mucho más eficaz y asequible.

En los últimos 50 años, se ha producido un enorme desarrollo de la tecnología de contra encolado
En 1993, tras la expansión de la empresa, Asitrade pasó a formar parte del Grupo Bobst y conservó su propia marca. Posteriormente, en 2012, cuando el Grupo adoptó su eslogan «One Group, One Brand», Asitrade se convirtió en Bobst Grenchen y sus máquinas se renombraron como BOBST.
Daniel Müller, director de planta en Grenchen, declara: «Somos un equipo pequeño y estamos muy orgullosos de nuestros 50 años de historia y nuestro saber hacer técnico. Nuestras contra encoladoras han evolucionado a lo largo de los años y se encuentran entre las más productivas y versátiles del mercado. Aunque ya ofrecemos tecnologías únicas, como el POWER ALIGNER y el sistema de aplicaciones de cola GAPRO, trabajamos continuamente para mejorar nuestras máquinas e impulsar la visión de digitalización, conectividad, automatización y sostenibilidad del Grupo Bobst.»
La última novedad en las contra encoladoras es la unidad central de procesamiento propia, desarrollada por unos cuantos especialistas en Grenchen. «Ha sido un paso importante para nosotros poder independizarnos de proveedores externos, mejorar el control de las máquinas y abrir la puerta a la plataforma BOBST Connect», añade Müller.
Mirando al futuro
Para Marco Lideo, jefe de la línea de productos de LADSF ETERNA DIGITAL, el equipo de Grenchen es un activo para el Grupo: «Estamos muy orgullosos de nuestra cartera de contra encoladoras. Puede que la planta de Grenchen sea relativamente pequeña, pero allí contamos con un gran grupo de especialistas que aportan una experiencia insustituible a la empresa.»
La tendencia hacia envases más atractivos y de mayor calidad ha demostrado que la producción de contra encoladoras no es una técnica nueva, pero sigue teniendo un gran valor. «El contra encolado continúa siendo el método preferido para combinar gráficos de alta calidad con envases de cartón ondulado sostenibles —afirma Lideo—. Nuestras máquinas son el resultado de una sólida experiencia de 50 años en contra encolado y de nuevas tecnologías que están transformando la industria de la conversión.»
Como tal, la integración de una nueva unidad central de procesamiento ha supuesto un enorme paso adelante hacia el futuro digital y conectado que BOBST está implantando actualmente en todos los productos y servicios de su Grupo. «El deseo de cambio y el valor de recorrer nuevos caminos fueron las piedras angulares de nuestro éxito. Queremos estar a la altura de ese legado», concluye Lideo.
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